Garita

Detrás del perturbador realismo de Garita, cercano a lo abyecto y el voyerismo, se esconde un intento descarnado por subvertir la represión de aquellos instintos y necesidades que, tradicionalmente, han sido estigmatizados. Una represión que, sin duda, constituye la fase preliminar de nuestra condena*.

Garita es una invitación a seguir el consejo de Walt Whitman y vivir como los animales, y dejar definitivamente de lamentarnos por nuestros pecados e imperfecciones**. Es el empujón necesario que nos lleva, parafraseando a René Char, a desarrollar nuestra legítima rareza. Garita es, en palabras del propio autor, un salto en trampolín que cae en roca, necesario e inevitable***.

 

* Véase en: Freud, S. El malestar en la cultura. Alianza, Madrid, 2011. Pág. 230.
** Véase en: Mumford, L. Historia de las utopías. Pepitas de Calabaza, Logroño, 2013. Pág. 25.
*** Cita extraída de conversaciones y entrevistas con el propio autor.

Datos técnicos

Video-performance

Duración 1´09″

2017